Jonas Mohamed Osman AbdelghafourQuantica Risk Modelling

Revisión de Solvencia II 2025: qué cambia para las aseguradoras

Por Jonas Adam Mohamed Osman, conocido como Yonas Osman

CEO de Quantica Risk

60 Rue François Ier, 75008 Paris, France
quanticariskmodel.com

El paquete de revisión de Solvencia II 2025, que traspone el asesoramiento de EIOPA de 2021 y el posterior acuerdo del trílogo, recalibra la tasa de coste de capital del margen de riesgo, amplía el ajuste por volatilidad e introduce un régimen de proporcionalidad para entidades de bajo riesgo. Las aseguradoras deben tratarlo como un programa plurianual y no como una simple actualización de reporting, porque los modelos de capital, las narrativas del ORSA y la asignación estratégica de activos se ven todos afectados por la nueva mecánica del balance.

Mensaje principal

Para la mayoría de aseguradoras de vida, la menor tasa de coste de capital del margen de riesgo libera capital, mientras que los cambios de extrapolación de la curva libre de riesgo alteran las provisiones técnicas de los pasivos a muy largo plazo. Los consejos de administración necesitan una visión clara del impacto neto antes de comprometerse con planes de dividendos o crecimiento, ya que las medidas transitorias suavizan pero no eliminan el cambio, y los supervisores esperan que las entidades demuestren que comprenden tanto las consecuencias mecánicas como las de comportamiento de la recalibración.

Mecánica del margen de riesgo y el ajuste por volatilidad

La reducción de la tasa de coste de capital para el margen de riesgo, que avanza hacia una cifra única más baja con un factor decreciente para duraciones más largas, reduce de forma material el margen de riesgo del negocio de vida y rentas de cola larga. Esto era una preocupación sectorial de larga data, porque la calibración anterior se percibía como una sobreestimación del coste de transferir pasivos, especialmente en productos con garantías donde la valoración a precios de mercado ya capturaba gran parte del riesgo de opción mediante modelización estocástica.

El ajuste por volatilidad revisado introduce un componente permanente específico por país y un ajuste macro utilizable en mercados en tensión, pensado para reducir la volatilidad artificial del balance que no refleja el riesgo real de activos y pasivos. Las entidades que dependen en gran medida del ajuste por volatilidad para gestionar la cobertura del Requisito de Capital de Solvencia deberían someter la nueva fórmula a pruebas de estrés frente a episodios históricos de diferenciales, ya que los criterios de activación del componente macro son más estrictos de lo que muchos esperaban durante la consulta original.

Proporcionalidad, reporting y expectativas supervisoras

Un nuevo marco de proporcionalidad exime a las entidades pequeñas y no complejas de algunos requisitos cuantitativos de reporting y gobernanza, al tiempo que otorga a los supervisores discrecionalidad para aplicar medidas simplificadas de forma más amplia. EIOPA ha señalado que espera que los supervisores nacionales apliquen los criterios de forma coherente, pero las primeras orientaciones apuntan a una variación significativa entre Estados miembros, por lo que los grupos que operan en varias jurisdicciones no deberían dar por hecho un alivio uniforme.

Las plantillas de reporting (QRT) y el Informe sobre la Situación Financiera y de Solvencia se están simplificando para reducir duplicidades, pero las nuevas obligaciones de divulgación sobre riesgo de sostenibilidad e indicadores macroprudenciales, incluido el riesgo de liquidez, compensan en parte esa simplificación. Los equipos actuariales y financieros deben identificar qué plantillas se eliminan, cuáles son nuevas y dónde el contenido narrativo del ORSA debe ahora abordar explícitamente las expectativas macroprudenciales y de planificación de recuperación introducidas junto con la directiva de recuperación y resolución.

Prioridades de implementación 2025-2027

Las entidades deberían ejecutar cálculos en paralelo bajo las normas actuales y las revisadas durante al menos dos ciclos de reporting antes de la entrada en vigor, porque la liberación de capital derivada del nuevo margen de riesgo puede tentar a tomar decisiones prematuras antes de que se cierren los detalles de las disposiciones transitorias y la transposición nacional. Los equipos de gobierno de modelos deben documentar con claridad los cambios de hipótesis, ya que las entidades con modelo interno deben justificar por qué sus propias aproximaciones al margen de riesgo o al ajuste por volatilidad siguen siendo adecuadas frente al nuevo referente de fórmula estándar.

Los comités de asignación estratégica de activos deberían reevaluar el calce de duraciones y los colchones de liquidez a la luz de la mecánica revisada de extrapolación y ajuste por volatilidad, que cambia la sensibilidad de los fondos propios a los movimientos de tipos de interés y diferenciales. Las entidades a nivel de grupo también deben prepararse para las nuevas herramientas macroprudenciales, incluidos posibles planes de gestión del riesgo de liquidez, que algunos supervisores nacionales podrían exigir antes de los plazos formales de implementación de 2026-2027.

Resumen

La revisión de 2025 trata menos de nuevas fórmulas de capital y más de recalibrar la mecánica existente para que se comporte de forma más razonable a lo largo de los ciclos de mercado, añadiendo salvaguardas macroprudenciales que la directiva original de 2009 no contemplaba. Las aseguradoras que traten la transición como un simple ejercicio de cumplimiento corren el riesgo de perder oportunidades reales de reequilibrar su estrategia de capital y activos a medida que las nuevas normas se asientan en los próximos ciclos de reporting. Los consejos deben esperar que los supervisores formulen preguntas concretas sobre cómo han utilizado las entidades el capital liberado por la recalibración del margen de riesgo, en particular cuando coincide con decisiones de dividendos. Jonas Adam Mohamed Osman, CEO de Quantica Risk, aborda esta transición sometiendo a pruebas de estrés la sensibilidad de los fondos propios bajo las calibraciones antigua y nueva antes de adoptar cualquier decisión de capital, de modo que los clientes entren en el nuevo régimen con evidencia y no con suposiciones.

Fuentes

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